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Yoga y Meditación

El yoga y la meditación van de la mano, ya que las dos prácticas tienen beneficios comprobados para la salud. Las personas que meditan de manera regular se constipan menos y están menos estresadas. Además de esto, tienen más fuerza y resistencia y son más capaces de encarar dificultades sensibles como la ansiedad y la depresión. Asimismo se han establecido vínculos entre la meditación regular y la disminución del riesgo de enfermedades cardíacas.

En esencia, la meditación se puede clasificar en meditación de comprensión y meditación de relajación. La meditación de perspicacia se refiere a las prácticas que fomentan un estado de paz, tranquilidad y sereno. Por otro lado, la meditación de relajación implica el empleo de la meditación como vehículo para adquirir nuevos conocimientos, sabiduría y bienestar. Como hay muchas formas diferentes de meditación, es posible que desee determinar cuáles son las que mejor marchan para usted. Hete aquí algunas de las más comunes:

La autohipnosis y la meditación son también métodos muy eficaces para reducir el agobio y la ansiedad. Las investigaciones han probado que la ansiedad acostumbra a estar relacionada con el dolor crónico. A través de la autohipnosis, las personas pueden aprender a reducir o bien aun suprimir el dolor crónico. Otros métodos de meditación, como el yoga, se centran en la relajación de los músculos y la mejora de la circulación, al tiempo que reducen el agobio.

Las personas con TDA o bien TDAH pueden beneficiarse de sesiones de meditación diarias. El proceso de meditación permite al individuo reducir la velocidad, centrar su atención y tomar conciencia de su ambiente. Aprender a controlar sus pensamientos puede ayudar a las personas que sufren TDA o bien TDAH a quitar comportamientos y síntomas no deseados. Las personas que meditan de manera regular tienen menos inconvenientes de atención y son capaces de sostenerse más centradas en sus rutinas.

Hace unos años, se hizo una investigación en el que se administró al azar a adultos una sesión de meditación tradicional o un programa de meditación en audio. Aunque la mayoría de los adultos encuestados dijeron que seguían practicando la meditación de forma regular, se descubrió que su capacidad de atención era menor a lo largo de las sesiones de meditación. De los que meditaban, un estudio concluyó que había un aumento en el número de estados de alarma y una minoración de los tiempos de reacción. Esto podría deberse al hecho de que los individuos no se centraban en nada específicamente, lo que suele ocurrir cuando las personas están muy ansiosas.

Finalmente, hay una ciencia definitiva detrás de esta práctica. Puesto que mente y cuerpo se relajan, la persona experimenta un mayor estado de conciencia. Esto le permite concentrarse mejor en la labor que tiene entre manos y estar más atento. Hay muchas maneras de practicar la meditación; no obstante, un procedimiento popular es sentarse de manera cómoda en una silla con la espalda recta. Respirar de forma profunda y concentrarse en cada una de las respiraciones conforme uno se relaja más, puede acercarlo a uno a lograr la paz y la calma.